URBANISMO Y SOCIEDAD

Nos hemos pasado el siglo pasado argumentando teorías que dicen que el dominio de los grandes intereses economicos es ejercido desde los medios de comunicación masiva. Que desde esa situación de poder, nos convierten en consumistas de una forma de vida que nos hace dependientes de intereses foráneos.

No hemos trabajado para crear estrategias que desbaraten ese dominio.

No hemos diseñado un Plan Rector que nos brinde un ordenamiento geográfico y político de nuestro territorio.

Parte de la violencia que hoy se vive, no solo en la Argentina, sino en el mundo entero, es producto del aglutinamiento poblacional, en torno a las grandes urbes.

Por ello, la estrategia para la refundación de argentina, tiene que llegar desde un Poyecto de País basado en el Urbanismo.

En la descentralización Urbana y Administrativa. Un Proyecto de País, que contemple zonas productivas, turísticas, habitacionales, reservorios, centros de intercambio internacional, etc.

Pero todo esto no es posible si antes no se reestructura el Estado, como una nueva institución que garantice la participación y la legítima igualdad del ciudadano. Un nuevo proyecto de país, nuevas instituciones y un nuevo argentino. Un argentino que planifique su futuro en consenso con sus compatriotas. Procurando en consecuencia, que la forma de elección de nuestros representantes, sea particular. Creando un Congreso que sea una Asamblea Permanente, en donde la voluntad de la ciudadanía se plasme inmediatamente, en cuanto se producen sus necesidades y se definan las políticas que implementen las soluciones arribadas. Revocamientos de mandato, encuadrados en una ágil organicidad para las tomas de desición.

Por eso hay que luchar para tener una elección de constituyentes que sea el reflejo del pensamiento de la población y constituya una Asamblea Legislativa Soberana, que legisle en función de esa nueva Argentina.

Se pueden presentar proyectos de reformas profundas o de cambios políticos que reviertan las relaciones entre el ciudadano y el estado, pero en un ámbito de consenso Nacional, que nos de las herramientas para que cada argentino sea protagonista.

Algunos puntos programáticos para un cambio en estas relaciones están publicados en carta.htm

En resumen, lo importante no son los hombres que asuman la representación del pueblo, sino el proyecto de País que éstos defiendan en tablas.

Arquitecto Marcelo Iovaldi. Octubre 2002